La superficie de ataque de una empresa ya no se limita a sus puestos de trabajo. Reforzar la seguridad informática en 2024 implica abordar ángulos que la mayoría de las guías pasan por alto: equipos de red expuestos en Internet, exfiltración silenciosa de datos y riesgo de proveedores. Aquí detallamos los ejes técnicos que cambian concretamente la postura de defensa.
Equipos de red expuestos: el punto de entrada que las empresas subestiman
Firewalls, concentradores VPN, puertas de enlace de correo: estos equipos son directamente accesibles desde Internet y constituyen objetivos privilegiados. El Panorama de la ciberamenaza 2025 publicado por la ANSSI el 11 de marzo de 2026 confirma que las vulnerabilidades en estos equipos perimétricos siguen siendo un vector de intrusión importante.
El problema no es la ausencia de un firewall, sino su obsolescencia. Un firmware que no se ha corregido en seis meses en un dispositivo VPN ofrece una puerta de entrada tan amplia como un servidor sin contraseña. La medida operativa más rentable consiste en mantener un inventario exhaustivo de los servicios expuestos y aplicar los parches en un corto plazo tras su publicación.
Verificar regularmente los puertos abiertos desde el exterior, desactivar las interfaces de administración accesibles en Internet y segmentar los flujos entrantes por zona de confianza: estas acciones reducen la superficie de ataque sin inversión adicional en software. Para profundizar en las soluciones adecuadas a su contexto, puede visitar el sitio Cyber Vista que detalla diferentes enfoques de protección de red.

Exfiltración de datos: monitorear las salidas, no solo las entradas
La mayoría de las estrategias de ciberseguridad se centran en bloquear las intrusiones. La ANSSI señala en su último panorama un aumento de los incidentes de exfiltración de datos, mientras que las compromisos por ransomware disminuyen ligeramente. El robo silencioso de datos se vuelve más frecuente que el cifrado por ransomware.
Concretamente, un atacante que ha tomado pie en la red puede copiar bases de clientes, documentos contractuales o propiedad intelectual sin nunca activar una alerta si no hay vigilancia de los flujos salientes en su lugar. Las soluciones de tipo DLP (Prevención de Pérdida de Datos) o las reglas de detección sobre volúmenes anormales de transferencia hacia destinos inusuales se convierten en un complemento necesario a las copias de seguridad.
Indicadores a monitorear en la red
- Volúmenes de datos salientes inusuales fuera del horario laboral, especialmente hacia direcciones IP geolocalizadas fuera del perímetro habitual de la empresa
- Accesos masivos o secuenciales a directorios de archivos sensibles por una única cuenta de usuario en un corto período
- Conexiones salientes desde servidores internos que normalmente no necesitan acceder a Internet (servidores de bases de datos, controladores de dominio)
Estas señales débiles, correlacionadas en un SIEM o una herramienta de detección de red, permiten identificar una exfiltración en curso antes de que el daño se vuelva irreversible.
Riesgo de proveedor y cadena de suministro de software
La seguridad informática de una empresa se detiene donde comienza la de sus proveedores. El panorama de la ANSSI describe compromisos que pasan por proveedores de servicios, lo que coloca la gestión del riesgo de terceros como una prioridad operativa, no simplemente contractual.
Un editor SaaS cuya infraestructura está comprometida, un integrador con acceso VPN permanente a su red, un subcontratista que almacena sus datos en un entorno compartido mal segmentado: cada eslabón añade un vector de ataque. La directiva NIS 2, cuya transposición en derecho francés está en curso de examen, refuerza además las obligaciones de gestión del riesgo relacionado con los proveedores para las entidades afectadas.
Medidas concretas para el control del riesgo de terceros
Exigir a cada proveedor crítico un plan de respuesta a incidentes documentado. Limitar los accesos remotos a lo estrictamente necesario con un enfoque Zero Trust aplicado a las cuentas de proveedores: autenticación multifactor obligatoria, sesiones limitadas en el tiempo, registro completo.
Incluir una cláusula de auditoría de seguridad en los contratos permite verificar periódicamente que el proveedor mantiene un nivel de protección coherente con la sensibilidad de los datos tratados. Sin esta visibilidad, la empresa delega su seguridad sin ningún medio de control.

Autenticación y gestión de usuarios: más allá de la contraseña
La autenticación multifactor (MFA) ya no es una opción, es un requisito. Los ataques de phishing apuntan masivamente a las credenciales de los usuarios, y una contraseña sola, incluso compleja, no resiste a una campaña de phishing bien construida.
El MFA resistente al phishing se basa en claves de hardware o protocolos FIDO2, no en un simple SMS. Los códigos enviados por SMS siguen siendo vulnerables a las técnicas de intercambio de SIM. Para las cuentas privilegiadas (administradores de sistemas, acceso a datos sensibles), pasar a tokens físicos o a una autenticación biométrica local reduce significativamente el riesgo de compromiso.
- Desplegar el MFA en todos los accesos remotos (VPN, aplicaciones en la nube, correo) como prioridad, y luego extenderlo a los accesos internos críticos
- Revocar inmediatamente las cuentas de los colaboradores que han dejado la empresa, incluidos los cuentas de servicio asociadas
- Segmentar los derechos de acceso según el principio de menor privilegio: cada usuario solo accede a los recursos necesarios para su función
La gestión de identidades y accesos (IAM) constituye la base sobre la cual se apoya toda estrategia de protección de los sistemas de información. Sin control sobre quién accede a qué, las otras capas de seguridad pierden gran parte de su eficacia.
Reforzar la seguridad informática de una empresa en 2024 no pasa por la acumulación de herramientas, sino por la cobertura metódica de los ángulos muertos: equipos perimétricos, flujos salientes, cadena de proveedores y autenticación fuerte. Son estas bases técnicas, mantenidas en el tiempo, las que marcan la diferencia frente a atacantes cada vez más oportunistas.



